De habitación a habitación infantil

Facebook
Twitter
LinkedIn
WhatsApp

El mundo de la decoración y las reformas tiene muy presente a los más pequeños de la casa. Si a cualquier tipo de remodelación y mejora que se quiere realizar en un inmueble, se le presta total atención, cuando se trata de las zonas infantiles, el detalle es primordial. No se pueden dejar cabos sueltos. Estos espacios deben ser confortables y seguros al mismo tiempo, disponiendo de todo lo necesario para facilitar el día a día de los más pequeños.

Cuando se trata de bebés, la funcionalidad prima para qué los papás, puedan llevar a cabo todas las tareas necesarias. Con el paso del tiempo, esa funcionalidad va tornándose y cambiando para que los pequeños de la casa, dispongan de todo lo necesario y tengan acceso a ello. Estas habitaciones, destinadas a los reyes de la casa, van cambiando de piel con el paso del tiempo. Del mismo modo que los propios infantes. Primero es una habitación destinada al bebé, luego a los niños, con el paso de los años, se convierte en una sala de juegos que da paso a la sala de estudio y, el universo personal de los adolescentes. Por estas razones, el diseño y la reforma de esta parte de la casa, debe realizarse con extrema atención y cuidado.

Estas estancias gozan de una gran importancia en la vida familiar. Un diseño adecuado debe proporcionar todo lo necesario para que el niño duerma, se divierta, realice sus tareas y, por supuesto, se encuentre cómodo. Algunos de los aspectos que se deben considerar de manera previa a la reforma, son imprescindibles para que el dormitorio, cumpla con todos sus objetivos y se convierta en ese territorio personal, donde los pequeños, se sienten como lo que son: los reyes de la casa.

Planificar es la clave

Lógicamente, hay que contar con una buena empresa de reformas que lleve a cabo toda la obra. Hemos consultado con profesionales del sector de Crear Sur Reformar Integrales, quienes insisten en la importancia de contar con una buena planificación. Esto no es de extrañar, puesto que sucede con todo tipo de reformas. Sin embargo, en este caso en particular, hay que contar con un factor clave: panificar con la flexibilidad y versatilidad necesarias presente. Este aspecto es vital, puesto que, como ya hemos comentado, los espacios interiores destinados a los más pequeños, han de ser cómodos y divertidos, pero también deben estar organizados.

Puesto que su personalidad y necesidades van cambiando y evolucionando con el tiempo, la reforma se debe realizar basándonos en la creación de un espacio flexible. Con una versatilidad que permita adaptarlo con el paso del tiempo, sin necesidad de hacer nuevas reformas. La facilidad para que el diseño sea modificable, es uno de los aspectos más relevantes, a medida que los intereses infantiles se desarrollan y van cambiando.

De manera que, como todos sabemos, un bebé necesita una cuna y un cambiador. A medida que crezca, esa cuna se cambiará por una  cama y el cambiador, se convertía en un espacio de juego o zona de estudio. Esta evolución natural debe tenerse en cuenta desde el principio. En el momento de definir las instalaciones que van a ser necesarias y los espacios en los que se irán ubicando los nuevos elementos a medida que haya que sustituirlos.

Otro de los aspectos esenciales para reformar una habitación y convertirla en un espacio infantil, no es otro que la seguridad. Estos espacios deben contemplar en los proyectos de reforma la seguridad necesaria para crear un entorno seguro. Se trata de un aspecto de suma importancia, sobre todo cuando se trata de bebés o niños de edad temprana. En el diseño de la habitación hay que contemplar la ubicación de los muebles, aspecto que implica evitar la colocación de muebles de baja altura junto a las ventanas, debido a que los niños, más intrépidos, pueden acceder a ellos, con las nefastas consecuencias que ese hecho, puede producir. Disponer de anclajes adecuados en ciertos muebles, como las estanterías, es otro aspecto relevante en cuestiones de seguridad. Del mismo modo, se deben utilizar cantos romos y evitar aquellos que sean puntiagudos o contengan aristas, debido a que puede provocar más daños en el caso de que se produzcan golpes o caídas.

No hay que olvidar en el proyecto de reforma, la iluminación. El papel de la luz es otro aspecto clave, puesto que se considera una herramienta excelente a la hora de generar ambientes cómodos y relajantes. Instalar un regulador de intensidad puede ser una buena opción a considerar en una habitación infantil. Este efecto lumínico puede facilitar esa transición del día a la noche.

Si nos pasamos a las paredes y revestimientos, debemos considerar los colores. Este aspecto influye en el resultado final de la reforma en gran medida. Son determinantes para generar un ambiente cómodo y agradable en el que los pequeños, quieran pasar tiempo. Existen muchas recomendaciones al respecto, de manos de profesionales de todo tipo, aunque en este sentido, dejarse llevar por el gusto personal, es una de las mejores opciones. No obstante, la oferta va desde los más que recomendados tonos pastel o blancos, que aprovechan la luz, hasta los diseños más llamativos y divertidos, creados especialmente para los pequeños. Otra opción es recurrir al papel pintado u otro tipo de revestimientos en todas o alguna de las paredes. De esta manera, es posible combinar las paredes neutras con motivos divertidos y alegres.

Por último, el suelo en las habitaciones infantiles, suele ser de parquet. Cómodo para limpiar, resistente y cálido, lo que proporciona al espacio un aire acogedor. Igualmente, a la hora de realizar el proyecto, existen numerosas opciones como el vinilo, el laminado o la moqueta. Cada una de estas opciones, presenta sus propias ventajas e inconvenientes, por lo que es indispensable tener presente las mismas a la hora de elegir una de ellas.

Más aspectos a tener en cuenta

Aparte crear un buen proyecto que incluya todo lo necesario para realizar la reforma y convertir un espacio, en habitación infantil, existen otros factores a tener en cuenta. Tanto si se trata de realizar una reforma desde el principio, como si se trata de redecorar, hay que prestar atención a los colores. Los expertos en decoración, aconsejan partir de una base neutra, para darle la viveza de color necesaria, añadiendo tonalidades alegres o aquellas que más gusten a los pequeños. La mejor manera de añadir ese color, es mediante los textiles que compone la ropa de cama, cojines, cortinas… Así como los juguetes, la decoración o demás elementos.

A la inversa también es buena opción. Es decir, dar vida a las paredes. En lugar de ser neutras, pueden ser la base de un mural pintado a mano, contar con papel pintado para crear un ambiente único, o jugar con cuadros, láminas o banderolas.

En el caso del mobiliario, la mejor opción es mantenerlo en esa neutralidad, muebles sencillos y básicos, permiten jugar con las paredes y el resto de la decoración, fácilmente sustituibles. Decantarse por un mobiliario que sea funcional, práctico y adaptado a las medidas de los niños en función de su crecimiento, es la mejor alternativa. Sobre todo que sea un buen espacio de almacenamiento, ya que los más pequeños acumulan juguetes, libros y demás objetos, de incalculable valor para ellos. Las cestas o cajas son muy buenas opciones.

Todo esto sin dejar de lado la importancia de la iluminación ya comentada. Distribuir diferentes puntos de luz, permite combinar las luces generales y las puntuales con las de ambiente. De manera que se pueda jugar, estudiar o leer y relajarse, según proceda.

Una buena habitación infantil no puede existir si no se crean zonas en ella. Una dedicada al juego y sus correspondientes juguetes, una zona de descanso, la de vestidor… Esto ayuda a mantener un orden y a que los peques de la casa, diferencien que parte de la habitación se dedica a cada actividad.

Para lograr esto, se puede recurrir a pintar la pared de la zona que se quiera destacar. Además, involucrar a los hijos, en el caso de que ya tengan cierta edad y criterio, en la elección de la decoración, es una excelente manera de transmitir y estimular su creatividad e independencia, convirtiendo su habitación en su refugio, tanto para estudiar como para jugar.

Por último, recordar la importancia de utilizar los protectores necesarios en cada caso. Los muebles si cuentan con esquinas afiladas, protectores de enchufe y asegurar los muebles a la pared evitando posibles accidentes. Las habitaciones infantiles deben ser, en primera instancia, seguras.

Poco más podemos añadir al respecto de una reforma de habitación para convertirla en un espacio infantil. Resulta fundamental contar con un buen proyecto de reformas que tenga en cuenta todo lo necesario para que el espacio, disponga de lo esencial. Pintar paredes, disponer el mobiliario en función de la iluminación natural procedente de la ventana, colocar un suelo u otro y, por supuesto decorar y amueblar, es sin duda algo que los papás, deben hacer, pensando siempre en la comodidad y funcionalidad, además de los gustos del pequeño cuando esté, va haciéndose mayor.

Scroll al inicio