La cirugía, es un campo de la medicina muy amplio que cuenta con diversas especialidades. Cada una de ellas, dedicada a una parte del organismo. Con la cirugía se resuelven problemas de salud, mediante la realización de procedimientos invasivos, destinados, generalmente, a extirpar partes dañadas o repararlas. Uno de los campos de la cirugía con mayor relevancia en la actualidad, es la cirugía oral y maxilofacial, destinada a reparar las estructuras bucales. Se tiende a creer que se trata de un procedimiento dental más, cuando en realidad, es una especialidad que, además de transformar sonrisas, alivia dolores y mejora la calidad de vida de los pacientes. Sus aplicaciones son muchas, desde la corrección de deformidades faciales, hasta el tratamiento de las lesiones de mayor complejidad.
Este campo de la medicina, combina con extrema precisión, el arte y la ciencia, destinado a devolver la funcionalidad y la estética del rostro y la boca. Son numerosas las personas que desconocen que algunos problemas, como la dificultad para masticar, el dolor mandibular e, incluso algunos trastornos del sueño, pueden encontrar la solución en este tipo de cirugía. No aborda tan solo las cuestiones y los aspectos relativos a la estética facial, resuelve numerosas afecciones que, afectan al bienestar diario de las personas.
La cirugía maxilofacial, es una rama de la medicina, especializada en el diagnóstico, tratamiento y corrección de patologías, lesiones y anomalías que afectan a la cavidad oral, los maxilares y el cuello. Abarca desde intervenciones sencillas, hasta los procedimientos de mayor complejidad, en donde es necesaria la mayor precisión y, contar con los conocimientos más avanzados, en anatomía facial y odontología.
Esta especialidad médica, se encuentra en un punto de intersección entre la medicina y la odontología, lo que hace posible que los especialistas en esta rama, sean capaces de abordar problemas funcionales y estéticos. No solo se centra en la mejora de la salud oral, también se enfoca en restaurar la armonía facial.
Problemas que resuelve la cirugía maxilofacial
Como decimos, esta especialidad de la medicina, cubre un amplio abanico de tratamientos. Sobre ellos, hemos hablado con la profesional de la odontología Dra. Eva Marcos, en su clínica dental, donde proporciona tratamientos de vanguardia con su equipo multidisciplinar.
Uno de los problemas más habituales que trata esta rama de la medicina, es la extracción de las muelas del juicio impactadas o complejas. Como bien sabemos la mayoría, las muelas del juicio, pueden crecer de manera incorrecta, lo que hace que se queden atrapadas bajo la encía o, empujando a otras piezas dentales. Cuando esto ocurre, se puede sentir dolor, padecer una infección o sufrir daños en la estructura dental. En estos casos, la cirugía, permite una extracción segura y eficaz, aunque se trate de casos complejos y complicados.
Otro de los tratamientos más comunes, es la cirugía ortognática o corrección de mandíbula desalineada. Esto se produce cuando la mandíbula superior y la inferior, no se alinean como es debido, afectando a la masticación, el habla y la respiración. Con la cirugía ortognática, se reposicionan los huesos maxilares, con lo que se produce una mejora en la masticación y la estética facial. Este tipo de cirugía, es fundamental a la hora de corregir problemas de mordida y apnea del sueño.
Cuando se produce un traumatismo facial, a consecuencia de un accidente, se pueden producir fracturas en los huesos de la cara, afectando tanto a la simetría de rostro, como a su funcionalidad. La cirugía maxilofacial, se ocupa de la reconstrucción de estas áreas de la cara, restaurando el aspecto natural del paciente, garantizando que las estructuras, funcionen de forma correcta.
En casos de reconstrucción de defectos óseos, como cuando se produce una pérdida ósea significativa, a causa de la edad o una enfermedad periodontal avanzada, lesiones o extracciones dentales, es posible realizar injertos óseos. Este tipo de intervenciones, permiten restaurar el volumen y, la densidad del hueso maxilar afectado. Se trata de un tipo de reconstrucción fundamental a la hora de realizar implantes dentales.
Así mismo, la cirugía maxilofacial, es la indicada cuando se producen quistes o tumores, en la cavidad oral o los maxilares. Tanto si son de carácter maligno, como si son benignos, la extirpación en manos de un cirujano maxilofacial, se hace de forma segura y preservando la mayor cantidad de tejido sano.
Por último, la corrección de las deformidades congénitas. Algunos pacientes, nacen con malformaciones, como puede ser el labio y paladar hendido o asimetrías faciales, las cuales pueden afectar a la alimentación, el habla y el aspecto. En estas situaciones, la cirugía maxilofacial, juega un papel esencial, corrigiendo las anomalías a edad temprana.
A diferencia de otros procedimientos dentales y, aunque los dentistas, pueden realizar algunos tipos de cirugía oral, los maxilofaciales, abordan los casos más complejos, en los cuales, pueden involucrarse huesos, músculos y tejidos faciales. La formación de estos profesionales, abarca la odontología y la cirugía general, por lo que son capaces de realizar las intervenciones, en las zonas más sensibles y delicadas de rostro y cráneo.
Se trata de una especialidad fundamental para complementar otros tratamientos odontológicos, como puede ser el caso de un paciente que necesita implantes dentales, pero carece del hueso suficiente. El maxilofacial, puede hacer injertos óseos o realizar procedimientos de regeneración.
Necesidad de cirugía maxilofacial
Este tipo de cirugía, es esencial en casos en los que se ve afectada la funcionalidad o, estética del rostro y la cavidad oral. Constituye una solución eficaz, a la hora de tratar dolores persistentes o condiciones de mayor complejidad, con las que se ve comprometida la salud general del paciente.
Una de las razones más habituales de consulta, es el dolor crónico en la mandíbula o las dificultades a la hora de masticar. En muchas ocasiones, a consecuencia de mala alineación dental o problemas de la articulación temporomandibular (ATM). Una buena cirugía maxilofacial, permite la corrección de este tipo de alteraciones, suponiendo una mejora en la mordida y, eliminando las molestias que produce.
Otra de las situaciones mas frecuentes que se ven en la consulta, es el desgaste dental a causa de la maloclusión. Este tipo de problema, no afecta únicamente a los dientes, puede conllevar dolor muscular, cefaleas y problemas posturales.
Las deformidades faciales o maxilares, congénitas o adquiridas, requieren por igual, intervención quirúrgica. La cirugía ortognática, es la adecuada en estos casos, dado que corrige la mandíbula prominente, la asimetría facial y las anomalías que impactan a nivel estético y, afectan a la función respiratoria y digestiva.
La apena del sueño severa, también suele ser motivo de consulta al cirujano maxilofacial. Una intervención, puede ampliar las vías respiratorias, reduciendo en gran medida los episodios de interrupción de la respiración, lo que se traduce en una mejora de la calidad del sueño.
Los traumatismos faciales y las fracturas, son motivo de consulta con el cirujano, quien realizará la correspondiente restauración de la anatomía facial, cuando se sufre un traumatismo a causa de un accidente o golpe.
De manera que, ante ciertos síntomas, hay que poner atención y acudir a este profesional de la medicina. Si se siente sensibilidad en las muelas del juicio, un dolor recurrente en la ATM o, dificultades cuando se abre y cierra la boca, el cirujano maxilofacial, seguramente, tenga la solución.
Recurrir a la cirugía oral y maxilofacial, proporciona beneficios a muchos niveles: funcional, estético y emocional. Más allá de resolver problemas de salud, aporta mejoras tan visibles como notables y, duraderas en el tiempo y el bienestar de los pacientes.
Desde un punto de vista funcional, la mejora en la masticación, la respiración y el habla, son unos beneficios importantes. Corregir la maloclusión o la desalineación mandibular, hace que los pacientes recuperen la mordida adecuada y funcional. Esto facilita la digestión, al mismo tiempo que ayuda a prevenir el desgaste dental. Las intervenciones destinadas a tratar la apnea del suelo, contribuyen a que se produzca una mejor oxigenación, lo que reduce la fatiga y mejora la calidad del sueño.
Si nos pasamos a la cuestión estética, permite corregir asimetrías faciales y rejuvenecer el rostro, aportando el equilibrio y la armonía necesaria a las facciones. En consecuencia, se mejora el aspecto y se previene un envejecimiento prematuro, al reforzarse la estructura ósea.
Por último, el aspecto emocional. El impacto emocional y social es más que significativo. Los pacientes, experimentan un aumento en su confianza y autoestima, con solo ver los excelentes resultados que proporciona, en lo relativo a la imagen. La reducción del dolor crónico y, las molestias que se padecen a diario, suponen un alivio que mejora la calidad de vida de forma integral.
Ahora conocemos algo más sobre esta especialidad médica que, cada vez es más frecuente encontrar en las clínicas dentales. Hace unos años, el acceso a estos profesionales, solía ser a consecuencia de una derivación médica en un hospital. En la actualidad, encontrar un cirujano maxilofacial y poder contar con su opinión respecto a los problemas de la cavidad oral, es más sencillo. Como decimos, cada vez son más las clínicas dentales que disponen de este servicio tan especializado. No obstante, basta con preguntar al médico u odontólogo, si nuestro problema, puede solucionarse con esta especialidad.


