Tus ronquidos se pueden curar en la clínica dental.

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ronquidos

Los que dormimos con personas que roncan tenemos dificultades para conciliar el sueño. Puede ser tu pareja, tu compañero de habitación o tu padre que duerme en la habitación de al lado. Se lo puedes señalar, pero la persona que ronca no encuentra una solución para resolver el problema. Ahora, por suerte, se puede solventar con un tratamiento no invasivo que aplican algunas clínicas dentales.

Se calcula que el 50% de la población adulta ronca. Uno de cada 10 niños también lo hace. Los ronquidos no son un problema para la persona que los emite. Lo son para los demás. La persona que ronca puede estar durmiendo toda la noche plácidamente. Pero los que lo oyen, pasan por un viacrucis para conseguir descansar.

Como veremos más adelante, las causas de los ronquidos pueden ser diversas. Desde sobrepeso o problemas respiratorios hasta dormir bocarriba. También se venden diferentes remedios para evitarlos. Me acuerdo de unas tiritas que tienen en las farmacias, que se colocan en la nariz y que dicen que abren las fosas nasales. ¿Son realmente efectivas?

Si el problema del ronquido proviene de una mala postura, ¿hasta qué punto se puede controlar? Roncamos cuando tenemos el sueño profundo, cuando no somos conscientes de nuestros movimientos en la cama. ¿Puede un durmiente evitar dormir bocarriba?

Como persona que ronca y que ha sufrido los ronquidos de otros son dudas que me abordan. Preguntas a las que no encuentro una respuesta. Lo que sí sé, es que cuando los ronquidos son frecuentes e intensos llegan a suponer un problema para la familia. Dormir cada noche cerca de una persona que ronca fuerte puede exasperarte los nervios. O encuentras una solución o no te haces responsable de tus actos.

¿Por qué roncamos?

La web de la BBC aclara que el ronquido es un sonido producido por los tejidos de la laringe debido a un estrechamiento de las vías respiratorias. Cuando dormimos, durante la respiración, el aire de entrada o de salida del cuerpo encuentra obstáculos que hacen que produzca una vibración.

El doctor Edilson Zancadella, presidente de la Asociación Brasileña de Medicina del sueño afirma: “El cambio de posición para dormir, la relajación de los músculos durante el sueño y los posibles puntos de estrechamiento determinan un cambio en el flujo de aire, dando lugar a diferentes ruidos”.

La ingesta masiva de alcohol o la toma de determinados medicamentos hacen que los músculos de la garganta se relajen en exceso, obstaculizando la salida de aire durante la expiración. La postura que adoptamos en la cama mientras dormimos también influye en  la emisión de los ronquidos.

Ciertas condiciones físicas o de salud predisponen a que la persona ronque mientras duerme. Es el caso de la obesidad o el embarazo. El peso de otras partes del cuerpo, al tumbarnos, presionan las vías respiratorias.

El tabaquismo o las alergias respiratorias influyen en que emitamos ronquidos. No es extraño que esto suceda. El aparato respiratorio está irritado por esta circunstancia y es probable que presente, inflamaciones en diferentes lugares del recorrido por el que pasa el aire por el interior del cuerpo.

Ciertos rasgos físicos como las amígdalas grandes o el paladar estrecho entorpecen el paso del aire mientras dormimos.

Por último, se sabe que los cambios anatómicos que sufrimos a lo largo de nuestra vida, como el crecimiento durante la adolescencia, el envejecimiento celular a edades avanzadas, o las alteraciones hormonales, influyen en la aparición de los ronquidos.

La apnea del sueño.

Si los ronquidos se producen porque el aire encuentra un obstáculo dentro del cuerpo, en la apnea del sueño la respiración se paraliza durante unos segundos. Por un instante, dejamos de respirar. Con todos los riesgos que eso entraña.

La web norteamericana de salud National Heart, Lung & Bood Institute señala que es una afección grave, y más común de lo que pensamos. Algunas personas lo confunden con un ronquido fuerte, pero sus síntomas inmediatos son más amplios. Es cierto, que en un momento determinado durante el sueño, el enfermo emite un ronquido potente, pero a ese ronquido le sucede un jadeo de varios segundos y un micro-despertar en el que la persona puede llegar a abrir los ojos, para finalmente volver a dormirse como si no hubiera pasado nada.

Pero sí ha pasado. Hemos interrumpido abruptamente la respiración, el aire ha dejado de llegar a nuestros pulmones y el corazón ha detenido el envío de sangre al cerebro. El cuerpo necesita recuperarse y, lo peor de todo, es que un ataque de este tipo puede llegar a provocar un accidente cardiovascular.

El tipo de apnea más frecuente es la Apnea Obstructiva del Sueño (A.O.S.). Se produce porque varias veces durante el sueño, las vías respiratorias superiores se bloquean, llegando a provocar una interrupción total del flujo de aire.

Las personas que sufren esta apnea no descansan bien, ya que una de las funciones básicas del cuerpo, la respiración, se ve interrumpida. Por tanto, aunque ellos no son conscientes del ataque, si suelen presentar fatiga crónica y/o somnolencia diurna.

Las amígdalas grandes, la obesidad o los cambios hormonales pueden ser factores que estén detrás de esta enfermedad. Condiciones como el tabaquismo o el alcoholismo tienden a agravarla.

La apnea del sueño es una enfermedad que debe ser diagnosticada por un médico, pero ante la que no podemos quedarnos indiferentes. Por todos los riesgos potenciales que entraña. Por eso, si sospechamos que la padecemos, debemos acudir al doctor.

Algunos trucos para limitar los ronquidos.

Existen diferentes trucos para intentar evitar los ronquidos. Algunos de ellos son de sentido común. Bajar de peso es un ejemplo. Ya hemos visto como la obesidad es un factor importante tanto para roncar como para padecer apnea del sueño. Por lo que si tenemos sobrepeso, adelgazar contribuirá a que tengamos un sueño menos molesto para los demás y más reparador para nosotros.

Evitar beber alcohol antes de irnos a dormir puede reducir la cantidad e intensidad de los ronquidos. El alcohol relaja los músculos de la garganta, lo cual obstruye la entrada y salida de aire.

Si roncamos con frecuencia, colocar un humidificador dentro de la habitación, dejándolo encendido toda la noche, consigue mantener el aire húmedo, evitando la sequedad de las vías respiratorias.

Son relativamente populares las almohadas anti-ronquidos. Estas almohadas están diseñadas para mantener la cabeza y el cuello en una posición que favorezca la entrada de aire durante el sueño. Si roncamos con frecuencia, es importante no acostarnos en una posición totalmente horizontal. Es conveniente que la cabeza esté más alta que el cuerpo para que no se obstaculice la entrada de aire. Algunas de estas almohadas anti-ronquidos tienen una forma tal que inducen a girar la cabeza hacia un lado, aunque la persona esté tumbada bocarriba.

Algunos expertos en trastornos del sueño opinan que no dormir lo suficiente influye en la acción de roncar. No dormir 8 horas diarias y no tener un sueño reparador, hace que los músculos del aparato respiratorio estén tensos. En este sentido, efectuar prácticas de relajación por la noche como el yoga o el mindfulness no solo nos puede ayudar a conciliar el sueño, sino también a evitar, en gran medida, que ronquemos.

De todos modos, si los ronquidos son un tema que nos preocupa, no nos viene mal coméntaselo a nuestro médico de cabecera en una de las visitas que le hagamos. Él es quien mejor nos puede ayudar.

La solución a los ronquidos que se aplica en las clínicas dentales.

Los odontólogos de Clínica Dental Garriga, una clínica dental de Barcelona con más de 57 años de experiencia, nos cuentan que los Dispositivos de Avance Mandibular son una opción cómoda y no invasiva para evitar los ronquidos e, incluso, tratar la apnea del sueño. Este es un tratamiento utilizado en muchas clínicas dentales.

En la actualidad, estos dispositivos son una férula plástica que se coloca en las dos arcadas de la dentadura, con un tornillo que permite ajustar la posición adecuada, de manera que la boca queda abierta toda la noche. Con esa abertura se consigue que los músculos de la laringe mantengan un nivel de tensión adecuado que no obstaculice la entrada y salida de aire.

Se les llama Dispositivos de Avance Mandibular porque lo que hacen es desplazar ligeramente la mandíbula para tensar las vías respiratorias superiores. Aunque nos pueda parecer que este aparato está produciendo una posición forzada en la boca, en realidad es un dispositivo fácil de llevar. En poco tiempo el usuario se habitúa a él y no interfiere para nada en la calidad del sueño.

Estas férulas se fabrican a medida, es una solución personalizada. Igual que las férulas de descarga que se emplean para curar el bruxismo o como los populares correctores de la ortodoncia invisible. Por lo que además de prevenir los ronquidos, cuidan nuestra dentadura.

Si te preocupa el tema de los ronquidos o piensas que puedes padecer apnea del sueño, estos dispositivos diseñados en las clínicas dentales son una de las soluciones más efectivas para resolver el problema.

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