España siempre ha sido un país en el que la alegría se ha vivido en la calle, en el que nos ha gustado mucho pasar bastante tiempo fuera de casa. Es verdad que un elemento como el clima contribuye en buena medida a que eso sea posible, pero no podemos negar que nuestra actitud, la alegría con la que afrontamos el día a día, hace posible que el que hemos dicho sea muchas veces el plan de nuestra rutina habitual. No es raro, por tanto, que después del trabajo salgamos a tomar algo o que cada vez nos guste más hacer deporte, como seguramente podáis ver en nuestras calles.
Pero todo lo que hemos dicho en el párrafo anterior no quita el hecho de que también haya muchas personas a las que les guste pasar tiempo en casa, en familia. De hecho, debéis tener en cuenta que la pandemia ha cambiado muchas de las cosas que sentimos al respecto. Son muchas las personas que se han vuelto más hogareñas después del confinamiento y la verdad es que no es para menos, puesto que fue ahí cuando nos dimos cuenta de qué era lo que nos hacía falta para tener una vida mucho más plena en el hogar. Y, cuando conseguimos mejorar esa calidad de vida y ese bienestar en la vivienda, nos hemos metido más en casa y hemos salido menos. Lógico y normal.
Todo lo que tenga que ver con la vivienda ha ganado en importancia para nosotros y la verdad es que eso engloba también a todo lo que guarde relación con tener una mascota. Como seguramente hayáis visto en alguna información o hayáis experimentado en alguna ocasión, tener una mascota es algo que atrae mucha felicidad para el hogar. Es sinónimo de amor y cariño, dos de los ingredientes más básicos para tratar de conseguir que una vivienda pueda ser considerada precisamente como eso, como un hogar. Y también puede dar lugar a muchos momentos de diversión e incluso de desarrollo personal, esto último sobre todo si también hay niños en casa.
En una noticia que se publicó en la página web de Familia y Salud se informaba de algunos de los beneficios que se pueden asociar al crecimiento de un niño que se encuentra cerca de manera permanente de una mascota. Estos son algunos de los que se mencionan:
- Es un seguro para cuidar de la autoestima del niño.
- Ayuda a desarrollar una relación de confianza con otras personas.
- Desarrollar también la comunicación no verbal o la empatía.
- Los niños que cuidan de animales también consiguen tener un mayor sentido de la responsabilidad.
- Aprender a convivir con otros seres vivos y tienen un mayor contacto con la naturaleza.
- Aprenden todo lo relativo a las fases de la vida porque lo ven en el propio animal.
- Hay una mayor actividad física puesto que hay que ocuparse de todo lo que le haga falta a la mascota.
- Se experimenta la pérdida, algo que nos supone todo un aprendizaje para la vida.
¿Hay algo que nos pueda dar mejor rollo y más amor que una mascota junto con un niño o niña pequeña en casa? La verdad es que, para mucha gente, tener esto es la definición de felicidad y no es para menos, no nos vamos a engañar. La vida es muy dura a veces y este es el tipo de cosas que mejor nos pueden sentar para combatir el día a día, para intentar que la rutina no nos gobierne y no nos amargue la existencia. La ilusión que despierta saber que en casa hay este tipo de conexiones y que nosotros también formamos parte de ellas es muy grande y nadie tiene la menor duda de que esta es una de esas cosas que pueden marcar la diferencia entre la felicidad y la existencia anodina.
Uno de los beneficios que se asocian al hecho de disponer de una mascota en los niños es que, como hemos comentado antes, desarrollan un sentido de la responsabilidad muy grande. Y una de las cosas de las que se preocupan es de que su imagen esté perfectamente cuidada. Es lo que nos han indicado desde Rechulos, una entidad que no solo se ocupa de proporcionar un estilismo canino sino que, además, también se encuentra especializada en la provisión de snacks y alimentos, además de todo tipo de juguetes y accesorios. Sostienen que la conexión entre niños y mascotas es más fuerte que nunca y que eso hace posible que haya una cantidad más grande de familias que quieran tener mascota en España.
No es de extrañar, por tanto, que el número de mascotas no pare de crecer en el interior de nuestras fronteras. Hay una noticia que fue publicada en la página web de Radio Televisión Española que indica que ya hay más familias con mascotas que con hijos. Los expertos, además, aseguran que esta tendencia se va a consolidar durante los próximos años. Por una parte, nos da pena que así sea porque de manera irremediable se va a reducir esa flexión que hay entre las mascotas y los más pequeños al no haber de estos últimos. Pero es verdad que la sociedad y la economía en la que nos movemos en la actualidad hace muy difícil que se tenga la posibilidad de tener ambas cosas, sobre todo por culpa de los sueldos y del alto coste que tiene la vida a día de hoy.
Es bastante complicado que haya un momento en el que esto cambie. Las familias españolas tienen cada vez menos hijos… y la gente joven que va viniendo es de procedencia extranjera. Hay que admitir que estamos en una sociedad cada vez más avanzada en cuanto a su edad y que eso hace difícil que en las viviendas haya gente joven, niños y niñas. Solamente a través de políticas que incentivaran de verdad la natalidad podríamos competir por cambiar esto. Pero la realidad es bastante diferente a día de hoy porque, a pesar de que hay gente que piensa lo contrario, compaginar la vida laboral con la personal es algo muy complicado teniendo en cuenta la rudeza que existe en el mercado laboral en los tiempos que corren.
Una conexión que es buena para cualquier tipo de persona
La conexión con los animales es siempre una buena noticia para cualquier tipo de persona. Tener una mascota en casa es sinónimo de alegría no solo para los más pequeños, sino para todas aquellas personas a las que les interese y les guste dar y recibir amor en casa. Este es uno de los gestos que deberíamos considerar como más cotidianos y que nos ayudaría a que la vida fuera un poco mejor, a que no permaneciéramos enfadados la mayoría del tiempo y a que valoráramos mucho más la vida y sacáramos todo el jugo de cada segundo de nuestra existencia, que es como se obtiene la felicidad.
Uno de los mejores ejemplos que tenemos para demostrar esto es el que tiene que ver con las personas mayores. Ya sabéis que estamos hablando de un grupo de edad que suele pasarlo mal con la soledad. Cuando las personas son mayores, su pareja, su familia y sus amigos pueden haberse marchado ya de este mundo y haberles dejado un vacío muy grande y del que es muy difícil salir. Sin embargo, una mascota puede proporcionarles ese entretenimiento y ese amor que les falta, haciendo que de este modo una persona mayor pueda recuperar las ganas de vivir por muchos problemas de salud o de movilidad que pueda tener. Y eso es lo que realmente merece la pena.
Para toda esa gente joven que también sufre de ese mal llamado soledad y al que nos hemos acostumbrado en muchas ocasiones porque pensamos que las redes sociales nos hacen ser las personas más sociales (valga la redundancia) del mundo también le interesa que una mascota les dé todo ese amor que no les pueda proporcionar la interacción en un post o situaciones del estilo. El ser humano ha nacido para tener cerca a otros seres humanos, a otros seres vivos, al amor y al calor de la gente. No podremos negar o no, pero esta es una realidad y para demostrarla solo tenemos que valorar el índice de gente que se siente feliz cuando está rodeada de los suyos (que es muy grande) con el de gente que se encuentra a gusto sola (que es mucho más pequeño).
Estamos seguros de que va a seguir habiendo personas que valoren tener mascotas porque son conscientes de todo lo que pueden aportar en materia de salud física, mental y felicidad. ¿Y qué vale más que esto a día de hoy? ¿Qué nos puede ayudar a tener una vida más plena que esto? Ojalá que podamos mantener todo lo que tenga que ver con esa relación entre niños y mascotas. Pero, en caso de que la natalidad siga en cotas tan bajas, está bien saber que a las mascotas no se las deja de lado y que siguen formando parte de nuestros planes y de nuestra vida.


